Música

Mi pasado me define, mi presente me construye, mi futuro me perfila. Una vasija de barro que adquiere mil formas, que gira en un torno manipulado por unas manos llenas de ideas, que nunca para y siempre se deja modificar… esa soy yo.

La música clásica ha influenciado mucho mí manera de expresarme, sin embargo, mi liberación como intérprete se consolida con la aceptación de un camino mucho más amplio y ambiguo dictado por el poder de improvisar. Sin improvisar mi yo no siente. Espontaneidad, escucha y presente son el motor que alimenta mi inquietud.

Todo lo que siento lo soplo o lo canto, no me veo contándotelo de otra manera.